Mortal Ibarra

36. Sabios consejos veterinarios en el Sector Estación.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 9 Diciembre 2009

Escuché en la radio que un trabajo de investigación de no recuerdo qué universidad italiana dice (juro que casi textualmente): las mujeres italianas, después de tomar dos copas de vino, tienen un mayor apetito sexual.

Pero lo que me llama la atención de la noticia es la segunda parte. Según la locutora: Ahora, los expertos italianos investigarán el porqué de estas conductas asociadas.

Durante el tiempo que viví con mi amigo C.R., no sólo aprendí a diagnosticar una piometra, ni a odiar a las peluquerías caninas, ni a los animales pequeños en general,  tampoco lo único que se me grabó fue el sonido de una cuchara centrifugando en el interior de un vaso de vidrio cuando alguien intenta disolver Cola-Cao en leche fría un sábado a las 8 de la mañana. No. Además me enseñó un refrán que inventó: nunca te fíes de ningún italiano.

Lo peor del refrán no es el refrán en sí, sino que lo soltó delante de nuestro compañero de piso. Que era italiano,claro. Concretamente de Milán, ni elegancia ni moda ni historias: Italia profunda.

La verdad es que el italiano era un poco cretino.  Se refería todas las mujeres como putas, con acento de Milán. Quizá en el norte de Italia entienden por putas otra cosa. Cuando él decía putas, C.R. y yo pensábamos que nos hablaba de su madre y de su hermana. Fíjate si era elegante el tío que se compró hilo de pescar y colgaba de ellos los calzoncillos Calvin Klein en su habitación: La semana de Milán en el Sector Estación. Hay que joderse.

Vaya tela, C.R. se lo soltaba todo en su jeta. Aquellos tiempos.

Cuando se fue el italiano, entró a vivir un chaval de Albacete o por ahí cerca. La noche en que llegó, cuando nos dijo que iba todos los años al Viña Rock, lo sentamos en el sofá y entre C.R. y yo lo tuvimos como cuatro o cinco horas escuchando un selecto repertorio de los Jesus and Mary Chain, Teenage Fanclub, Joy Division, Smog, los Pastels, los Pixies, Belle and Sebastian… Y otros muchos, muchos de ellos de Glasgow, mientras nos tomábamos unas cuantas cervezas en lata de esas de 0,20 que venden en el Plus y nos fumábamos unos cigarrillos, por aquella época, C.R. Chesterfield y yo Camel, probablemente. Ah, y una canción de 17 minutos de Sonic Youth, para rematarlo. Eso fue terapia de choque, ni la naranja mecánica ni condicionamiento operante ni nada de eso. Pero esto ya es otra historia.

35. Por unos pocos dólares.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 8 Diciembre 2009

Hay por ahí varias aplicaciones que calculan el valor de las webs y los blogs. Una de ellas, Stimator, basándose en diferentes indicadores, me dice, al introducir la URL de este cuadernillo, que vale 267 dólares americanos. Para que veáis lo enrollado que soy, a quien le interese se lo dejo en 250 pavos.

  • mortalibarra.wordpress.com

    is worth $

    267

34. Una pequeña licencia.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 30 Noviembre 2009

Ayer llovió.

Hoy me tomo una pequeña y osada licencia, aprovenchando que hablé de Gómez de la Serna en la anterior entrada.

Ahí va mi greguería de hoy lunes: Cuando la lluvia cae sobre la uralita, palomitas de maíz.

Es preciso matizar que palomitas a la antigua usanza, o sea, en sartén, con un sonido menos sordo que las de microondas. Poco más.

La lluvia se asocia con frecuencia a un sentimiento melancólico. A mí me provoca una alegría infinita. Creo que la nostalgia no sirve para nada, por eso planteo un ideal de vida lejos, muy lejos de ella. Puede parecer una contradicción dada la admiración que siento por algunos artistas románticos, pero no me preocupa.

Me gusta todo aquello que sirva para limpiar la calle.

 

33. Frescos nuestros de cada día.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 23 Noviembre 2009

Escribió Gómez de la Serna: Era tan fresco aquel tipo, que cobraba un seguro de maternidad.

Estoy convencido de que, el tipo al que se refiere esta greguería, exclamaría, ante cualquier reproche, que el cobro del seguro es justo, que no está percibiendo algo que no sea suyo y que, además, se lo merece.

Cada mañana saco la cabeza por el portal y cada mañana alucino en una paleta cada vez más rica en colores.

Pero no, no es objeto de este epistolario perder el tiempo denunciando que este país está lleno de caraduras.

32. Todos los soles, el sol.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 20 Noviembre 2009

El sol sale todos los días, hasta el día que deje de hacerlo. Lo que puede pasar por una metáfora no es más que una realidad astrofísica. Dicen que le quedan unos 5.000 millones de años, o sea, 1.825.000.000.000 días. Digamos que 1,825 por 10 elevado a 12, para no liarnos con los ceros.

Desde esta perspectiva una vida es alguien que nace y da una vuelta a la manzana.

¿Será aburrido ser sol?: tantos días consumiéndose a sí mismo, separado por varios años luz de otras estrellas y quieto, todo el santo día quieto. No sé.

Hoy he girado la cabeza y he sentido como si me clavaran por la frente una aguja muy afilada en la punta y que poco a poco se va haciendo más gruesa. Se me ha erizado el cuerpo entero. He hecho una macedonia. Dejando de lado  la punzada, mi día es como otro cualquiera. Hay personas que buscan grandes emociones. Yo me conformo con la normalidad, con la tranquilidad y con una buena dosis de rutina. Cuando quiero ordenarme, leo la prensa deportiva, me levanto muy temprano, plancho la camisa del día siguiente, como fruta.

Me entrego de esta manera, sumiso, a la oxidación. Así evito que se derramen ciertos delirios de grandeza.

 

 

 

 

31. Comentarios.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 17 Noviembre 2009

Sería desleal no escribir algo después del deceso de uno de los más excéntricos miembros de la familia mortal.

Lo que en su día fue una disyuntiva, ahora es una convicción: por eso ya no pongo caras raras cuando la gente dice cosas raras. Asiento y luego me descargo en mi blog, que para eso está. Ya se sabe, el pan nuestro de todos los velatorios: ya ha dejado de sufrir, y la familia también. Todos vamos al mismo sitio. Esa clase de comentarios, tan viejos y manidos como las alusiones en tono crítico a los mismos. Es casi más lamentable rajar de estos tópicos que decirlos. Así que estamos empatados: quienes comentan y quien comenta el comentario.

Hoy me ha gustado mucho una cuestión que he cazado en conversación ajena: ¿Ha sufrido?

Toma ya. No, no ha sufrido,  se lo ha pasado pipa.

Pero bueno, supongo que la intención no era mala (aunque sí el resultado), así que no tengo nada en contra de la persona, pero tengo que reconocer que la pregunta me ha dejado flipando.

Al final del día siento como si mi cabeza fuera de plomo.

30. Acidez.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 10 Noviembre 2009

He comprado churros en un puesto en que los clientes, mientras esperan, se juegan la vida. Literalmente,  metido en la carretera. Triste y aceitoso final.

Pasar de la lectura, café en mano, de un dominical a una depresión de caballo es mucho más fácil de lo que parece.

El domingo es mejor si la noche anterior te has portado como un ser humano decente.

Oh. Se me olvidó avisar a T.Q. de que no asistiría a su fiesta por problemas de salud. Quiero decir, para no tener resaca al día siguiente, o sea, para evitar un problema de salud que no es la resaca en sí, sino la intolerancia a la resaca.  Salir de noche me aburre un poco. Salir de día está bien.

Los restaurantes cutres los son más los días de fiesta. Nunca des a nadie tu último sobre de Almax.

 

29. Evolución se escribe sin hache.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 3 Noviembre 2009

El tiempo pasaba tan rápido que quise ser piedra, pero comprendí que desde la perspectiva de las piedras el tiempo para ellas transcurre igual de rápido que para mí. Llegado a este punto, siento como si la evolución fuera injusta. Paradójicamente antinatural. Una pataleta, como otra cualquiera.

28. Los ríos.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 3 Noviembre 2009

Claro que sí. Un bonito blog de variedades. En medio de un campo todo verde, rajado por un riachuelo,  como esperando una función que tarda en llegar semanas, a veces meses. Y no hay prisa. Envidio la perspectiva de los hombres tranquilos. Y de las mujeres tranquilas, claro. No creo que el lenguaje pueda ser sexista o machista o feminista. Imbéciles son las personas, no las palabras.

No debería opinar. Soy un mal opinante.

He visto a una mujer. He visto a una mujer clavada a Gloria Fuertes. La obra poética de Gloria Fuertes es estupenda.

TODO EL PASADO

Todo el pasado se quiere apoderar de mí
y yo me quiero apoderar del futuro,
me dislocan la cabeza para que mire atrás
y yo quiero mirar adelante.
No me asustan la soledad y el silencio,
son los lugares preferidos de Dios
para manifestarse.
Mi eterna gratitud a los que me quieren,
siempre les recordaré a la hora del sol.
No puedo detenerme,
perdonad, tengo prisa,
soy un río de fuerza, si me detengo
moriré ahogada en mi propio remanso.

27. Moscas.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 29 Octubre 2009

Fue un error. Dejé desconectado un frigo durante dos semanas.  Hoy he visto qué pasa cuando tienes apagado el frigo de una casa en la que no vives y dentro del congelador de ese frigo hay cosas.  Entre esas cosas, un par de trozos de carne congelada. Bueno, ya no.

Así extrañas moscas con el lomo de esmeralda contaminaron una casa en la que no vivo.

El hedor de la carne putrefacta saca cafés con leche  de los estómagos antes de contar hasta tres.

No hace falta que nadie nos haga recordar la condición mortal de la carne. Pero sí me parece más interesante oler de vez en cuando un poco de proteína cadáver. Es como eso de demostrar el movimiento andando, o al revés, al menos en este caso.

Interesante el momento en que la peste de lo podrido se funde con el olor a lejía. Y luego esperar. Parece que el olor de lo muerto es eterno. Claro, de qué otra manera podría ser.

Buena noticia. Una cucaracha panza arriba. Muerta. El abandono es miserable, en cualquiera de sus formas.  Las casas son seres vivos; las casas que sientes como tu hogar deben ser algo más.  Supongo que seres queridos.

Uf, qué paliza a limpiar.

26. Odiseas

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 24 Septiembre 2009

Si fumas y te resfrías tienes un problemilla algo mayor que alguien que no fume y agarre un costipado.  Es bueno recordar verdades tan simples. A mí me ayuda. No a dejar de fumar, sino a ser paciente durante la curación. A veces recordar verdades tan obvias te lleva a un juego de palabras. Motivo más que de sobra para repetir lo que todo el mundo sabe.

En la tele están dando un especial sobre Paquirri. Un verso de Chinasky decía: ver al toro coger al matador, eso es lo mejor. Carmina molaba más, bastante más que la Pantoja. Así, sin conocerlas, sólo vistas de alzado, planta y perfil. Me acuerdo de las imagenes de la cogida del Yiyo, y la de Montoliú, banderillero. Creo que se llamaba Montoliú. Cornada al corazón y como un libro abierto. Rápido. Puestos a elegir, si te vas a morir igual en un plaza, mejor el corazón que la femoral. Entiendo a los toros que revuelcan toreros.

Pongo la segunda cadena y están dando al entrega de premio del festival de cine de San Sebastián. Tengo tanta ira dentro en relación a los festivales de cine que no voy a malgastar ni un sólo minuto en decir nada. Menos aún cuando está hablando ahora mismo en el escenario José María Pou. Comprobaré ahora mismo que cualquier cosa que diga será más interesante que lo que aquí pueda ser escrito.

25. Bonito número.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 6 Septiembre 2009

Casi tres meses desde la última entrada. Antes leían el cuaderno tres o cuatro personas. Es probable que ya no lo hagan.

El otro día presté atención a una conversación ajena. Eran dos. Uno dijo que no sé quién parecía idiota, y el otro le decía que sí, y que le extrañaba porque pensaba que el supuesto idiota era un tipo inteligente. Una conversación cualquiera en un bar cualquiera.

Lo mejor del mundo podría ser es escuchar conversaciones ajenas. Observar como otros agarran un tenedor.

Lo peor del mundo es tener un blog y no tener ganas de contar nada. Ni nada que contar.

24.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 6 Junio 2009

Unos científicos de un par de universidades estadounidenses tienen a su disposición una cantidad de pasta que te cagas para investigar acerca de materiales invisibles. Paga Defensa, claro está.

Y así, lumbreras varias nanotrabajan uniendo un átomo con otro. ¿Sábes que le dice al científico un átomo cuando se acerca a otro átomo ? Átame.

Los materiales invisibles deben reunir dos cualidades fundamentales:

a) No reflejar luz.

b) Borrar su sombra.

Que me lo expliquen.

He perdido la cuenta, Stanescu

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 5 Junio 2009

Uf, muchos días sin poner nada en el cuaderno… Querido ovíparo. No sé ni el número que corresponde a esta entrada.

La ansiedad se me viene encima, otra vez.  Así soy incapaz de hacer nada.

Necesito orden. Sólo un poco más de orden. Y un par de recetas.

Ahora toca acostarse temprano y levantarse cuando los pájaros, cuando los coches iluminan el metal que van pisando. Joder, estoy hecho un poeta. Me esforzaré en seguir con el cuaderno, ahora que las dos o tres personas que lo leían tal vez piensen que lo he abandonado. Y dime si has leído en tu corta vida algo tan bueno como esto:

Quinta elegía. Nichita Stanescu (Ploiesti,1933 – Bucarest,1983)

La tentación de lo real
 
No me enfadé jamás con las manzanas
Porque fueran manzanas, ni con las hojas porque fueran
       hojas,
Ni con la sombra porque fuera sombra, ni con los pájaros
       porque
Fueran pájaros.
 
Pero manzanas, hojas, sombras, pájaros
Se enfadaron de pronto conmigo.
Heme conducido ante el tribunal de las hojas,
Ante el tribunal de las sombras, de las manzanas, de los
       pájaros,
Tribunales redondos, tribunales aéreos
Tribunales tenues, refrescantes.
Heme condenado por el no saber,
Por el tedio, por la intranquilidad,
Por la inmovilidad..
Sentencias redactadas en el idioma de las pepitas.
Actas de acusación selladas
Con vísceras de pájaro,
Refrescantes penitencias grises decididas para mí.
Estoy de pie, con la cabeza descubierta,
Trato de descifrar lo que se merece
Mi ignorancia…
Y no puedo, no puedo descifrar
Nada,
Y este estado de espíritu, él mismo
Se enfada conmigo
Y me condena, indescifrable,
A una perpetua espera,
A una concentración de los significados en sí mismos,
Hasta que adopte la forma de las manzanas, de las hojas,
De las sombras,
De los pájaros.

22. Esas perlas.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 4 Abril 2009

Hablaba en la entrada 21 de mi expresa petición de perlas. Divinas coincidencias de referirse a personas por sus iniciales, mi colega J.C.  respondió a mi plegarias y me dijo: escucha esto.

Vale que después de indagar un poco, no son unos desconocidos para los que están al día. Hasta creo que tienen una portada en el Mondo Sonoro, pero vamos, ya dije que estoy en fuera de juego desde hace bastante tiempo. Pues eso, he visto que estos tocan por Estados Unidos y por media Europa cada dos por tres. Ja, y son españoles. Yo flipo en colores. Se llaman The Right Ons. En serio, son españoles, ¡qué fuerte!

21. ¡Viva el pop!

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 4 Abril 2009

Hace tiempo que me desconecté de la música de estos días. Hablo de desconexión tal vez por aburrimiento. O desgana, quién sabe. Hasta el punto que pasan meses y no conozco a ningún grupo nuevo, y lo que es peor, a ningún grupo nuevo que me guste. En las últimas semanas me he dedicado a fusilar discos duros ajenos y a pedir, expresamente, perlas y sólo perlas. La verdad es que soy lo peor, como el que pide que le toque la lotería pero no compra, más o menos.

Pero el pop es un género musical capaz de alegrarte un sábado por la tarde. Y esta tarde acabo de conocer un grupete que se llama “Niño y pistola” y, en efecto, mi sábado es mucho mejor de lo que estaba siendo. Falta que pierda el Barça. Creo que son gallegos, ya lo miraré.  He visto por ahí que tienen dos discos. Con suerte un día de estos tocarán por aquí. P0ngo un video. Sí señor, están muy bien.  Ahora me voy a tomar una cerve mientras me trago el concierto entero de Radio 3.  Me encantan los sábados por la tarde. Y el pop.

20bis. Breve comentario a propósito de “El mismo Barrio”

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 22 Marzo 2009

Todavía eres un enano y te faltan plumas en las alas, así que no espero que contestes con ningún juicio acerca de lo que te escribo. Permite, querido, que encienda un rato más mi bombilla, para poder verme con más claridad y de paso que tú también puedas hacerlo.

El otro día estuve viendo unos vídeos de Jimmy Hendrix y el tío hacía cosas increibles con las triadas, o sea, tres notas, cada nota un dedo, cada dedo en una cuerda. Cambiando posiciones, mástil arriba mástil abajo. Te quedas a cuadros.

¿Se podría tomar esto como referencia para intentar escribir algo? Claro, en lugar de tres notas,  tres palabras. En este caso, tres adjetivos. Ya está. Inspirándonos en Hendrix, la droga en el cuento tiene que salir por algún lado siempre y cuando se justifique argumentalmente su presencia. No soy amigo de estos poetas que se creen que son la hostia cuando dicen: Iba por la calle/fui a  pillar heroína/ luego me pinché en tu casa.

Te juro que hay gente que escribe así. Y lo que es peor, editores que publican libros de gente que escribe así.

20. El mismo barrio

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 22 Marzo 2009

Él también quería otro helado. Glotón, caprichoso, malcriado. Tenía a medias el suyo pero los niños consentidos, antojadizos, tragones, siempre quieren otro helado. Da igual que repitan sus hermanos o sus primos o sus padres, porque lo importante es tomar otro y no ser menos que nadie.

Tal vez porque el raciocinio infantil coquetea con la intuición pura, el enano que pataleaba, comportándose de un modo estúpido, mezquino, arrogante, detuvo su demanda y quizás supo de una manera primitiva lo que era sentirse culpable, cretino, miserable.

- Calma. Te callas. Es para ese niño que está en la puerta. Lleva un buen rato mirando y le he comprado un polo. Qué lástima. Criatura.

- Mamá, mira cómo tiene la cara, ¿qué le ha pasado?

- Deja de mirarlo así, es de mala educación.

Lo que siente un crío lleno porquería y vestido con harapos cuando le dan un polo de naranja es algo nunca sentirán en su vida los mocosos mimados, acomodados, idiotas.

- Mamá, ¿y por qué no se pone una máscara?

- ¡Que te calles de una vez!

Con el paso del tiempo recordó, de cuando en cuando, la primera metedura de pata que se grabó en su memoria y, conforme se hacía mayor, sus dudas fueron cada vez más sofisticadas: ¿qué le pasó en la cara? ¿Por qué no llevaba, entonces, una máscara? ¿A qué distancia de la heladería vivía el niño pobre? ¿Qué hacen los domingos por la tarde los chiquillos que no tienen dinero? ¿Por qué su madre no le compró un cucurucho como el que ellos lamían en vez de un polo de hielo? ¿Es ponderable la compasión? ¿Por qué de crío era tan imbécil?

En ocasiones, los adultos se comportan de manera insaciable, veleidosa, lasciva. Sí, era él quien estaba al otro lado. El mismo barrio. Y el lugar donde se hallaba aquella heladería no debía parar muy lejos de la dirección que le habían recomendado. Claro que era él. Por mucho que fuera un pequeño capullo, roñoso, mentecato, no olvidó al chaval con jirones en la ropa y con media cara quemada. Dejó setenta euros en el hueco de la pared, cogió la bolsita con el gramo de farlopa y salió del local sabiendo que al día siguiente se sentiría, como tantas veces, estúpido, necio, destrozado.

19. La prueba del talento

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 15 Marzo 2009

Qué quieres que le haga. Admito que haya quien pueda llamarlo incongruencia.  Tal vez que voy a salto de mata, pero la vehemencia con la que expreso mi gusto por el talento, cuando lo tengo delante de las narices, es algo que me define. No hace falta rascarme mucho para que saque al déspota musical que llevo dentro. Sí, déspota, pero argumento con pruebas lo que digo. Los ingleses son una raza superior en la música.

Yo he viajado poco, por no decir nada. Pero me cuenta E.M.R. que la cola del paro en Brighton es un lugar en el que da gusto estar, y que en todos los bares ponen una música para volverse loco y que hay miles de discos por dos duros. Y me lo creo.

Decía que los ingleses son una raza musical superior. Ahora se me ocurre demostrarlo copiando un video de cuatro súbditos de las Reina con más talento que todos los que han pasado por los cuarenta principales en los últimos diez años. Cuatro idiotas ingleses con menos 20 años.  Joder, qué rabia, qué envidia, qué de todo. No me lo creo, son cuatro críos. No puede ser.

18. Llenos de sombra y luz.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 15 Marzo 2009

Vaya tela. Imagínate que formas un grupo y tocas esto. Uf.

 

17. Un mundo de discos recopilatorios.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 14 Marzo 2009

No es fácil, al menos no para mí, grabar un disco recopilatorio. Desde luego no es tan complicado como antes con las TDK o las Sony y la doble pletina, y no hablemos de si la cinta en vez de ser de 60 era de 90 minutos.

Pero llegó esa maravilla/aberración que fue el cd: se perdieron gran parte de los matices de la música pero se ganó el poder escucharla en cualquier parte. De la sofisticación del sistema vinieron las grabadoras de cds incorporadas a los ordenadores y los discos en blanco. Pero qué estoy contando…

Hay que grabar discos a lo Baudelaire, o sea, siendo sublime, sin excepción. Mi teoría es: imagína que grabas un disco de escucha relativamente complicada. Ese disco, con suerte, pasará por varias manos, hasta que un día lo escuche alguien a quien le cambies su concepto de la música. Suena y es pretencioso, pero algó en mí hizo click hace ya tiempo y tuvo que ver con la transmisión de cultura popular en formato cinta y cd, en ocasiones bajo el formato de recopilatorio. Entonces, ¿por qué no?

Igual que esa gente que deja libros en los parques y en las paradas de autobús para que otros los lean y luego los dejen por otro lado.  Con la diferencia de que yo dejaría discos recopilatorios decentes que nada tienen que ver la porquería de noveluchas que te encuentras por la calle en los núcleos urbanos más cool.

Remito la lista de canciones del último cd recopilatorio que he grabado. Quien quiera una copia, que deje un mensaje y se la haré llegar. Coste: una caña. Mejor dos. Ya aviso que no es un cd para sorprender, porque nunca será un buen recopilatorio aquél que no es grabado para nadie. En este caso era para tres personas a la vez y siempre tienes que incluir algunos hits de todos los tiempos mezclados con otras perlas menos puestas, como es este caso.

Grupo/Canción/País/Año/Album

1. The Radio Dept.  I don´t like it like this.  (Suecia, 2005, This Past Week)
2. South San Gabriel. Proud son of Gaffney.  (EEUU, 2001, Songs/Music)
3. Low_______________California.(EEUU, 2005, The Great Destroyer)
4. My Bloody Valentine._______Sometimes. (Irlanda, 1991, Loveless)
5. Fujiya & Miyagi ___Ankle Injuries.(Inglaterra, 2006, Transp. Things)
6.  12Twelve__________________Il Monstro.(España, 2005, L´Univers)
7.  Beef___Individual forms and worms.(España, 1998, España a las ocho)
8. Yo la Tengo_________Tom Courtenay.(EEUU, 1995, Tom Courtenay)
9. Teenage Fanclub_Everything flows.(Escocia, 1990, Everyhing flows)
10. Wilco___________________  Either way.(EEUU, 2007, Sky Blue Sky)
11. Windsor for the Derby.Melody of a fallen tree(EEUU, 04,We Fight…)
12. Schwarz_____________  Nouvelle Vague.(España, 2004, Arty Party)
13. Arcade Fire_____________Black Mirror. (Canadá, 2007, Neon Bible)
14. Sonic Youth_________ Turquoise boy.(EEUU, 2006, Rather Ripped)
15. Brian Eno Needles in the Camel´s eye.(Inglaterra,1974, Here Come…)
16. Mercromina_Lo que dicta el corazón.(España, 2005, Desde la montaña más alta del mundo).

16. Comentarios a propósito de “El telegrafista”.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 12 Marzo 2009

Sé que está mal ser tan tan tan autocomplaciente como soy yo conmigo mismo. Porque esto, adoptando una pose de maldito, en plan Mickey Rourke, te obliga a decir que este gusto por el gozo que provoca lo que sucede en tu propia cabeza te lleva a lugares en los que no quieres estar. Con pose o sin ella, puedo asegurar que esto es rigurosamente cierto… Ringorrangos y otras pequeñas idiosincrasias de un delincuente literario del siglo XXI. Ay,  quién lo hubiera sido del XIX, con sus crímenes y misterios, con su elegancia victoriana, con sus silenciosos mayordomos, con sus fumaderos de opio…

Pero como en los libros de “Elige tu propia aventura” , antes seguir leyendo esta entrada es preciso leer la anterior, llamada:  15. “El telegrafista”. En este caso no hay otra elección paralela, o sí, lees la entrada 15 o no, lo que te salga del alma.

Comentarios a propósito de “El telegrafista”. El ejercicio consistía en escribir un cuento de no más de 40 líneas sobre un tema concreto: la radio.

Explicación ofrecida a dos personas que dijeron haber tenido problemas para entender el relato:

Escribir un relato es un reto. Un juego. Un propósito. Basta que sea el hecho de sentarse a escribir sin saber qué se va a contar. Pero tarde o temprano tiene que haber una meta. Yo concibo así la literatura en general y los cuentos de 40 líneas en particular.

Dos grandes grupos: qué y cómo.

Propósito QUÉ

Tema: La radio. Voy a contar un cuento cuyo protagonista sea Guillermo Marconi, considerado el inventor de la radio (aunque los rusos no estén de acuerdo, pero da igual).
¿Copio una parte de la biografía de Marconi? No

Subpropósito 1:
¿Me invento un episodio de su biografía que sea verosímil? Sí.
Pero el tema es la radio, y no puedo contar un episodio inventado de la vida de Marconi sin que la radio tenga un poco más de protagonismo.

Subpropósito 2:
Que dios me perdone por mi temeridad: voy a contar un pequeño “episodio nacional” imaginado en la vida de Marconi que sea determinante en la historia de la radio. Pero para mí hay una obligación igual que el tema a tratar, incluso mayor:
Un relato debe contar siempre, como mínimo, dos historias.
Así lo aprendí hace años y me lo creo como otros creen en María sin pecado concebida, por poner un ejemplo. Por tanto, tengo las dos columnas del qué, pero a una de ellas tengo que darle forma.

Corolario al subpropósito 2:
En primer lugar me entero del año en que nació Marconi y busco un acontecimiento real que me sirva como escenario. Y casi lo tengo claro: las guerras coloniales italianas. En Etiopía les dieron palos hasta en el carné de identidad. Busco un poco, cruzando los dedos. ¡Bingo!
Año 1896. Guerra italo-abisinia (Abisinia = antiguo nombre de Etiopía). Marconi tiene 22 años.
Meto a Marconi en la batalla de Adua, que precisamente fue la primera de esa guerra. Y me documento sobre esta batalla porque seguro que me servirá. A partir de aquí, todo es ficción: hago a Marconi técnico de telégrafo que se alista para trabajar con los aparatos del ejército. Pero su ocupación no puede ser esa si no hay red de telégrafo y, como es evidente, ésta no se extiende por toda la colonia. El sufrimiento que experimenta y la impotencia de no poder hacer nada para unir a las tropas desperdigadas es el acicate para que en los siguientes años investigue y termine desarrollando la radio. Las tropas, sí,  desperdigadas porque me he documentado acerca de cómo se desarrolló esta batalla. Marconi es real, la batalla es real. El nombre de Crispi es real, y con tanta realidad me puedo inventar lo que quiera. Ya tengo un cuento para escribir. ¿Cómo?

Propósito CÓMO

Subpropósito 3: La puntuación.
Me da la idea una escritora de la que leí algo como que detestaba la comas, que se las cargaría si pudiera, más o menos. Qué bien, un relato sin utilizar ni una sola coma. Gracias. Sólo puntos. Sé que hay gente que lo ha hecho (creo que Cela) aunque no recuerdo haber leído un cuento breve de estas características. Voy a saltar sin red. Basta un pequeño error en una frase pasando por alto una coma que fuera obligatoria para tirar por tierra todo. Por eso he de tener mucho cuidado con los sintagmas y las subordinaciones. Quiero saltar, no transgredir.

Subpropósito 4: La intriga.
En vez de Guillermo Marconi, emplearé su nombre original en italiano: Guglielmo. Para mosquear.
Decido seguir la estructura clásica y mantener hasta el final, todo lo escondido que pueda, la verdadera identidad del protagonista. Y sólo descubrir en la última línea que es Marconi y que,  definitivamente, ha inventado la radio, de una manera primitiva, como la conocemos hoy.


Subpropósito 5: Las repeticiones en un relato breve.
Éste es un tema siempre muy discutido. Voy a utilizar repeticiones en un relato corto, pero justificadas y como recurso estético. Me pongo a escribir y presento al protagonista como “el joven Guglielmo”.
A partir de aquí, todas las repeticiones del nombre van acompañadas de adjetivos-apellidos: si agarra un fusil es Guillermo fusilero, etcétera. Hasta llegar a ser Marconi.

(Kit-Kat: dije en este blog que si escribes Poe, es aconsejable prestar atención porque puedes escribir Peo. Pues igual con Marconi, si te baila una letra puedes poner Maricon. Idea para nueva categoría: nombres de celebridades de las letras y las ciencias tales que, al bailar las letras de sus apellidos, se obtengan palabras o expresiones grotescas. Dragó — Gorda, por ejemplo.)

Subpropósito 6: Los tiempos verbales.
Voy a contar algo que sucedió hace cien años. ¡Presente histórico! Pero no en todo el relato, es un cuento y no un libro de historia, por lo que los enfoco en una estructura con dos tiempos dominantes: Del 1er al 3er párrafo, pretérito imperfecto. Una vez más, sigo la estructura clásica de los relatos empleando lo que se conoce como pretérito imperfecto de apertura. Acciones descriptivas, pero inacabadas, y estados emocionales.
Después, para darle un poco de acción, a partir del 3er párrafo,  sal y pimienta con el pretérito perfecto simple, además como punto de inflexión: dejó los cubos… agarró un fusil… Acciones definidas y temporalmente acabadas: la batalla está encima.
Y después, presente histórico, para que todo quede un poco más cercano.

Ignoro desde qué ciudad salió Marconi rumbo a Terranova, pero el resto del último párrafo es, más o menos, fiel a la realidad.

Y al final, sin yo querer, F.R., que es una estupenda escritora, observó algo tan  obvio que por serlo era difícil de ver. Decidí como propósito escribir un relato sin comas, y cuyo protagonista es un telegrafista… ¡¡¡El relato es un telegrama  y no me había dado cuenta!!! ¡¡¡La misma estructura de enunciados separados por puntos!!! 

Y por eso importan las intenciones, pero más los resultados . Es como la teoría de la armonía: mantén una nota en el tiempo y haz sonar otra a la vez, de esta manera se escuchará una tercera nota. Pues es lo mismo. Y yo sin darme cuenta. Esto me gusta, me gusta casi tanto como el queso parmesano.

15. El telegrafista.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 5 Marzo 2009

Varios hombres redactaban las que probablemente fueran sus últimas líneas. Las suyas y otras que les dictaban algunos compañeros que no sabían escribir. Iletrados y alfabetos compartían cigarrillos y espanto. El joven Guglielmo cargaba con cubos de agua para dar de beber a los soldados y dentro de su alforja guardaba cartas escritas en cuartillas que hedían a muerte.

Ya no tenía sentido su ocupación como telegrafista. En algún lugar al norte de Abisinia. Reino de Tigré. Primer día de Marzo del año 1896.

Guglielmo cartero y aguador dejó los cubos y entregó su alforja a un enfermero. Agarró un fusil siguiendo las órdenes del capitán Batiste. Los cuatro batallones que iniciaron el ataque tras los telegramas del Primer Ministro Crispi eran un espejismo. Valientes emisarios galoparon en pos de un reagrupamiento que nunca verían. Las manos de Guglielmo fusilero temblaban como un cazo de agua hirviendo.

Polvo a lo lejos. Polvo por todos lados. Los soldados de Menelik II vuelven a la carga. Guglielmo tembloroso lamenta su suerte y la de sus compatriotas. Maldita guerra. Maldito Gobierno y malditas colonias. Siente nostalgia de Bolonia y Florencia. Sólo era un buen técnico telegrafista dispuesto a experimentar con el mejor telégrafo. ¿Cómo iba a predecir el trágico final de otra de tantas campañas africanas? La impotencia se hace dueña del experto operador que nada puede hacer para que docenas de tropas desunidas e incomunicadas vuelvan a ser un ejército. Guglielmo resignado otea el horizonte y distingue las negras siluetas de la milicia rebelde.

Unos doscientos soldados de la unidad de carabineros del segundo batallón del ejército italiano huyen hacia Eritrea. Les pisan los talones más de un millar de hombres al servicio del emperador. Guglielmo fugitivo escapa dejando atrás miles de cadáveres que se pudren en algún lugar no muy lejos de Adua. Al norte de Abisinia. Reino de Tigré.

La escasez de recursos y suministros reprime la persecución del ejército enemigo. Guglielmo sano-y-salvo embarca en Aseb rumbo al Mediterráneo. Atraviesa el Mar Rojo y el Canal de Suez y días más tarde pisa tierra en Nápoles. El 26 de Octubre de ese año se firma el tratado de Addis Abeba y Etiopía deja de ser una colonia del Reino de Italia.

Guglielmo telegrafista decide medir la valía de su ingenio y sube a bordo de un barco que zarpa desde Southampton y atraca en Terranova. Eleva un cable a más de cien metros con la ayuda de una cometa y recoge del cielo una S enviada en código morse desde Inglaterra. Duodécimo día del último mes del año 1901. Guglielmo Marconi capta en su receptor telegráfico sin hilos la primera señal de radio que cruza el Atlántico.

14. El final de mi escapada.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 12 Febrero 2009

El agobio comenzó en el aparcamiento, y le siguieron las primeras maldiciones. Qué se me habrá perdido aquí un sábado. Con lo tranquilo que estaría yo en mi casa, joder. Qué idiota. Cuando entré en la gigantesca nave se me vino el mundo encima. Pero soy una persona preparada para esto: respiración abdominal, eso sí, con cuidado de no hiperventilar. Me concentro; cierro los ojos. A la izquierda proyecto imágenes del pasado, recuerdos, modelos que ya fueron y nunca deben volver. A la derecha, el futuro: camino tranquilo por la calle, voy al cine, tengo un trabajo que me gusta. Y entre el pasado y el futuro, el presente. Entonces lo ensancho y el ahora es más ahora que nunca, y no me atropello mezclando ayer y mañana con hoy. Dejo de pensar en por qué hace unas horas decidí desplazarme hasta aquí y en cuántas faltan para estar de vuelta. Puro Descartes. Fácil.

Mis técnicas de relajación iban viento en popa cuando me sobresaltó el impacto de un hombro en mi espalda. “Perdona, tío”, me dice uno con pinta de gilipollas. Di que sí, hortera, que eres un hortera. Mira qué zapatos me lleva. Mira qué pelos, parece que ha metido los dedos en un enchufe. Feo, más que feo. Vuelta a empezar. Me concentro; cierro los ojos. A la izquierda proyecto… No puedo, demasiada gente a mi alrededor. Enanos que graznan y corren, personas que me empujan cada dos por tres, perfumes a gogó y colonias baratas. Macarras, modernos, poperos, siniestros, señoras y señores, quinceañeras, pijos, jubilados, dependientes, me falta el aire.

Un baño, estoy salvado. Un poco de agua en la cara. Otra vez: una mano en el pecho, que no se mueva, la otra a la altura del ombligo. Inspiro. Bien, muy bien, primero se mueve la que se apoya en el abdomen, y después la de arriba. Las partes más íntimas de mis pulmones vuelven a saborear un poco de aire, aunque sea el de un aseo. Yo controlo mi vida, conduzco por esta carretera, paro cuando quiero y tomo el camino que me da la gana. Ya está. Salgo del baño.

La muchedumbre me rodea por todos lados pero no me importa porque he logrado calmarme.

Eso creía yo cuando un niño disfrazado de Spiderman se abalanzó sobre mí pegando un bote desde el reposabrazos de un diván Ektorp que llevaba puesta una funda Vallsta a rayas azules y blancas, y pude sortear al niño araña pero tropecé con el chaiselongue de un Karlstad de cuatro plazas que me condujo, irremediablemente, contra una señora y ambos caímos sobre un sofá Klippan con forro Fräsig color rojo pasión. Intentaba incorporarme por mí mismo cuando me ayudó quien probablemente era el marido de la señora, que nada más darme media vuelta me soltó un sopapo con la mano abierta. Mi oreja ardía y yo ya era otra persona cuando tomé una mesa de centro de la serie Lack y se la tiré con la intención de hacerle el mayor daño posible y vaya si se lo hice, que de la cabeza del señor manó tanta sangre que casi me da un vahído. La multitud, horrorizada, se llevaba las manos a la boca. Hui a toda velocidad atropellando a todo el que se me ponía de por medio. Por línea interna movilizaron a los trabajadores para que me detuvieran utilizando la fuerza si era preciso. Un empleado intentó cortarme el paso tirando al suelo tres o cuatro librerías Billy, ja, para pararme a mí hace falta algo más y antes de que se diera cuenta ya tenía yo agarrada una torre de CDs Benno con fondo negro y estampados en blanco roto y se la estaba empotrando en la entrepierna, y seguí corriendo y esquivé diez o doce baldas Linnarp y otros tantos elementos de las colecciones Hensvik y Lerberg que los dependientes me arrojaban, suponiendo cada una de mis fintas un herido más en la multitud entre la que me escabullía con una agilidad sorprendente. Atravesé veloz como el rayo la exposición de cocinas, los entornos de trabajo, la cafetería, los dormitorios y la sección infantil. Pero al llegar a menaje me cerraron el paso seis policías nacionales. Mi huida tocaba a su fin. A pocos metros de los maderos tuve lo que hay que tener para coger un bote Burken de cristal y aluminio y lanzárselo a la cara a uno de mis captores. Me escurrí cuanto pude y no recuerdo nada más. Imagino que quedé inconsciente porque alguno de ellos (apuesto que fue al que le tiré el tarro) me dio con la porra en la cabeza.

Al despertar estaba en el calabozo de Comisaría en el que he pasado las dos últimas noches. Por suerte me toca juicio rápido. Por desgracia los dos polis que me custodian me han dicho que me la voy a cargar con todo el equipo: agresión y resistencia a agentes de la autoridad, lesiones, desorden público, delito de daños, vandalismo, etcétera. Espero a mi abogado y todavía padezco un dolor de cabeza insoportable y un zumbido acojonante en el oído izquierdo. Sentada en frente de mí, una secretaria judicial escribe delante del ordenador algo que tiene que ver con mi expediente, supongo. Gira su silla y agarra una botella de Solán de Cabras. No puedo evitar una sonrisa de resignación cuando me doy cuenta de que se sirve el agua en un bonito vaso de vidrio soplado de la serie Vänlig.

13. Para esto se escribe un cuaderno.

Publicado en Uncategorized por mortalibarra en 7 Febrero 2009

Tengo algo que decir.  Cuando alguien escribe un blog agradece cosas parecidas al comentario que a continuación copio. Lo  ha hecho esta tarde un conocido de B.M.I. en la entrada 2 del presente cuaderno. Gracias por la molestia y el tiempo. Y por haber captado de qué va este blog.

Por cierto, dile a B.M.I. que el libro del quark y el jaguar ya me lo está devolviendo. La edición de Rayuela, que la queme y se compre una con notas a pie de página, no hace falta que sea la de Cátedra, ya se sabe, más notas a pie de página que libro en sí, aunque desde luego no conozco otra edición mejor.

1. Un conocido de B.M.I. said, on Febrero 7th, 2009 at 16:54

¿Sabes eso de que cada uno tiene su cruz? Bueno, pues B.M.I es la mía, y no hay manera de que pueda quitármela de encima. El caso es que el otro día vino a molestarme para pedirme que te trasladara ciertas inquietudes que le surgieron a la luz de la lectura de tu entrada 2., alegando que su ordenador estaba roto y que no tenía tiempo.

Esa excusa es del todo inverosímil, pues tú y yo (permite que te tutee) sabemos de su tendencia natural a la ociosidad y de su gusto por establecer tantas más instancias de mediación y delegación como le sean posibles, quizá para eludir ciertas responsabilidades sobre algunos de sus actos, quizá por una infantil pretensión de mantenerse a una sana distancia de lo sublunar, que esto lo desconozco. Pero metámonos en harina.

Me pide, en primer lugar, que te transmita la alegría que le produce que hayas emprendido una empresa tan mortífera como preciosista, y el regocijo que le produce la lectura de casi todas tus entradas. Me insistió en que escribiera esto “de forma que no resulte condescendiente. Para mí no hay nada peor, y creo que para él tampoco”, dijo. En cuanto a tu acertada semblanza del imbécil, y a riesgo de precipitarse en el frío e insondable pozo de la pedantería más hardcore, se permite completarla introduciendo, a propósito del que jode sin saberlo, la figura del estúpido, pues éste añade a la falta de raciocinio del primero una necedad atroz y culpable, y añade que, de tener que elegir, preferiría a los imbéciles, pues son casi siempre conscientes de su maldad y esto no está exento de cierta sofisticación (o eso nos enseñan), aunque a la postre ambos duermen del tirón. Él dice eso, pero creo que en realidad piensa que el estúpido es más peligroso porque te puede sacar un ojo sin querer. Al otro se le suele ver venir.

También me ruega te diga que está dispuesto a jurar por la lengua de Oh Daesu que nunca tuvo en su poder tu libro de poemas en edición bilingüe de Peo, y que los únicos libros tuyos que él posee son un ejemplar de “El Quark y el Jaguar” de Hell-Mann que lee a gotitas y que puede devolverte en cuanto lo necesites, y uno de “Rayuela”, en una edición de la Biblioteca de El Mundo para más inri (esto lo añado yo), que tú le regalaste, no recuerda si bajo el efecto de bebidas espirituosas y/u otras sustancias estupefacientes.

Por último, y sin acritud, añade que seguirías siendo un infame jugador de Pro Evolution Soccer aunque Messi, Cristiano y Pelé se hicieran súbditos de la Reina. Creo que eso es todo. Un saludo mortal, que ya somos casi como de la familia. Ah, B.M.I. también insistió en que me despidiera con estas frases que tú seguro entenderías: “Ríe y el mundo reirá contigo. Llora y llorarás solo”. Por mi parte, añadir que mejor solo que mal acompañado.